
Domingo en Buenos Aires, las cosas cambian. Los domingos decidimos hacer recorridos más turísticos que arquitectónicos, así que este fue el primero de ellos.
Llegamos a Plaza de Mayo, buscamos la calle defensa (1) una callesita empedrada, peatonal, muy agradable, llega hasta San Telmo, y toda la calle es una sola feria de antigüedades, ropa, artesanías, gente cantando, estatuas humanas. Caminamos bastante y encontramos en zanjón (2), una edificación donde están unos túneles que encontraron hace varios años en la parte subterránea de Buenos Aires. La caminada es larga, no por la distancia, pero paras cada 3 metros a ver qué compras, de que te antojas, y así fue, finalmente llegamos al mercado (3) donde hay un sector de frutas y verduras, como los mercados que vemos en Colombia, pero la otra mitad son puestos de antigüedades, lo cual me pareció muy extraño. Salimos y llegamos a Plaza Dorrego (4), se oía tango, una gente bailándolo, vendían sifones de vidrios de colores, pieles, teléfonos antiguos, todo lo que uno se pueda imaginar, conseguimos después un restaurante de carne. Ya finalmente después de descansar un poco con un postre; helado de dulce de leche con mousse de limón, caminamos hacia el parque Lezama (5), un parque muy grande con desniveles, muy bueno, con un carrusel, gente jugando, haciendo picnic, y todo tipo de actividades, pero lamentablemente me contaban que era un lugar muy peligroso de noche.
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